Me gustan las mañanas claras, con un cielo azul decorado con nubecitas blancas, pequeños rayos de sol que se cuelan entre ellas y el agradable sonido de los violines en el "Canon" de Johann Pachelbel. Como la mañana de hoy.
Es una sensación cautivante y satisfactoria.
Me gusta mirar por la ventana en mañanas como la de hoy; me gusta sacar dibujitos a las nubes e imaginarme historias con ella. Me gusta también pensar y reflexionar en lo que he hecho o en lo que he dejado de hacer, si ha estado mal o bien. Recapacitar en mis actos, en mis buenas acciones y mis equivocaciones... Me entra nostalgia muchas veces, añoranza, de lo que pudo ser y no será, de lo que dejé escapar o no supe retener. De todo un poco. A veces, en ocasiones, incluso puedo llegar a llorar.
Pero luego es cuando llega el cambio. Mi reproductor musical deja a un lado los violines de Pachelbel y da paso a la misma melodía endulzada con una guitarra eléctrica. Entonces cierro los ojos, respiro y sonrío.
Si, eso es, es un placentero sonido.
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ResponderEliminaro.O joder kn la escritora profesional...
ResponderEliminar"Canno" del Pachelbel ese? no era "canon"? xD
Cierto Danie. Muchas Gracias. Ha sido una pequeña confusión :)
ResponderEliminarxD k mas dara
ResponderEliminarAmante mia!
ResponderEliminarYa que andas por estos mundillos te agrego :)
Y me gusta tu entrada
Te quiero, rubia (L)